viernes, 19 de abril de 2013

Pérdida

-Despierta ¡rápido!-
-¿Siempre tiene que ser todo tan rápido?
-Dejaré sin pastura a tu caballo si no te apresuras-

Ella siempre era así.
Nunca en la vida me pudo levantar decentemente,o sin que el alba,ya avanzada,tuviera que marchar deprisa para llegar.
Ella es Lucrezia,es el único recuerdo bueno que tengo de mi vida,es mi esposa,es mi confidente,es mi amante,es mi todo.


Ese día nos dirigíamos a la torre del centro,veríamos al noveno clan reunido por última vez,del cual nosotros formábamos parte.
Nuestras tareas eran simples.
Fuimos los señores de la región del norte, ayudábamos a los nuestros en esas áreas,ya hubiera sido a defenderse de un ataque,planear una emboscada,cuidar de un enfermo,todo lo que podíamos hacer para ayudar,lo hacíamos.


Un día la vi,de rojo,en las garras de la noche no distinguía si era amiga o enemiga.
La orden era atacar,ataqué.
El resultado fue una cicatriz para ella en la mitad de la espalda,para mi una puñalada y una saliente de su espada por el hombro izquierdo.
Fue más rápida,su pericia para las dagas me sorprendió.


Necesitaba de su presencia para estar tranquilo
Necesitaba su calor para dormir
Quería su pelo en mi cara antes de cada luna
y su pecho junto al mío en cada latido


-¿Te casarás con ella después de lo que hizo?-
-¿Qué hizo?-
-Te dejó el brazo casi inmóvil-
-Ayuda mucho con las labores,es útil,ella da un aire bueno a la casa-
-Te estás volviendo débil-
-Extrañamente sí,pero soy fuerte con ella,el vagabundo se mejora antes de morir-
-Y el perro se aleja antes de morir,recuérdalo-


Este tipo de conversaciones eran muy seguidas con mis superiores,con mis hermanos,con Lucrezia misma.


Ese día,cabalgábamos hacia la torre,cuando llegamos,nos asignaron sólo a nosotros dos el distrito norte,curiosamente era muy cercana a donde vivíamos.


Todo fue muy fácil,terminamos en dos cuartos de hora una misión que normalmente terminamos en 3 horas o 2.
Eso no me gustó
Aquí,dejamos un caballo cerca de casa,en el otro montamos Lucrezia y yo.
La abracé,la besé,y le dije que la amaba.
Tenía un mal presentimiento.
Nos emboscaron llegando a la torre
Tres flechas atravesaron su pecho,y cuatro atravesaron mi cuerpo
Cuello,ojos,y arteria femoral.
Cayó muerta en mis brazos.
Callé aquella escena febril,ciego,sordo,impedido del habla.
Sus últimas palabras fueron "Tonto,cómo escribirás mis cartas si no puedes ver lo que escribes? Te amo"

Llegaron los miembros de la legión,todos,pero ella ya había sido elevada y su alma tomada para llevarla con el Altísimo.
Sobreviví.
Escribí esto antes de mejorarme
Escribo esto en la memoria de la única mujer que logró darme calma
De la única falta que me mata
La única vida que no pude salvar
Lucrezia,
No puedo más.
Lucrezia,me faltas.
Lucrezia,pude escribir una carta para tu cumpleaños,ahora,te voy a buscar.


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